lunes, 13 de diciembre de 2010

Un nuevo viaje

Al parecer no me he cansado de viajar, y la aventura que se avecina podrá garantizar un nuevo sueño cumplido. Este hecho me permite reafirma que todo lo que planeo con alguien se debe cumplir con la persona planeada.

Aunque no he empezado la travesía del Viracocha (como he querido llamarla en honor al dios Inca), puedo decir con una completa confianza que emprenderé este viaje a un territorio desconocido para mi y mi compañera de viaje con el mayor agrado, con la mente en blanco tal y como se deben realizar las aventuras, esperando muy prontamente tocar esas gigantes rocas y besar esa rica historia de nuestros antepasados, llenarme de la creatividad e imaginación que solo ellos, los INCAS, tuvieron para construir algo que aún se mantiene con su magia y colorido.

Estoy muy a gusto por emprender esta nueva experiencia y al fin conocer más de cerca Latinoamerica, comprobar una vez más que somos un solo continente con problemas similares y costumbres parecidas, que lo latino se lleva en la sangre y en el colorido de su gente, que somos herederos de grandes problemas en su gran mayoría producto de nuestra gran ignorancia y el continuo abandono de nuestra educación.

Somos pobres por no conocer las riquezas que se tienen y no interesarnos por ver más allá e indagar cuales son los verdaderos problemas que nos aquejan, solo se pueden conocer las realidades viviendolas, esto no se consigue con los libros y tampoco en paseos con hotel 5 estrellas incluido, si no se conoce a las personas tampoco se puede conocer a la sociedad.


sábado, 11 de diciembre de 2010

Lo poco que he conocido

He tenido la experiencia de viajar por los lugares poco visitados de Colombia, haciendo algo que tanto me gusta y es hablar, al fin y al cabo eso es lo que se hace cuando es docente.

Dentro de mis viajes he conocido gente de todos partes que ha demostrado la gran calidez humana de nuestro país y la importancia que tiene el papel docente en nuestra sociedad, de nosotros depende el verdadero cambio.

Tenemos que ser conscientes del papel político y transformador de nuestras escuelas, de esta manera podremos recuperar la importancia de nuestra profesión dentro de nuestra sociedad.

Somos más que agentes parlantes.